La obra plástica “Fósiles” se posiciona como una profunda reflexión sobre el crítico contexto sociopolítico que vive México, abordando la destrucción del tejido social y la erosión de la feminidad que esta realidad implica. En un país donde la violencia y la desigualdad de género son cuestiones omnipresentes, la artista utiliza su propia experiencia para explorar la fragmentación de la identidad femenina.
El uso de una trenza hecha con su cabello cortado se convierte en un poderoso símbolo de resistencia y liberación. Esta trenza no solo representa la violencia ejercida sobre el cuerpo de las mujeres, sino que también alude a la libertad reprimida que muchas enfrentan en un sistema patriarcal que las obliga a conformarse a estándares de belleza y comportamiento diseñados para el placer masculino. La obra invita al espectador a reflexionar sobre cómo la identidad femenina se entrelaza con la opresión, y cómo las normas sociales imponen una esclavitud sutil, pero profundamente arraigada.
Además, la artista señala un lenguaje oculto presente en diversas comunidades mexicanas, donde la forma en que se trenza el cabello puede comunicar el estado civil de una mujer: si está casada, soltera o en busca de pareja. Esta dimensión cultural añade una capa de complejidad a la obra, sugiriendo que, a través de estas prácticas tradicionales, también se perpetúan roles y expectativas que limitan la autonomía femenina.
“Fósiles” no solo se erige como una crítica al contexto actual, sino que también abre un espacio para el diálogo sobre la identidad, la cultura y la lucha por la dignidad de las mujeres.