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(2023)
Procesos.
Videoperformance comisionado para el fanzine “El curioso ruido que hacen las piedras al caer al mar”, en el que la artista es invitada a colaborar. En esta obra, la artista investiga y analiza los síntomas de la sífilis y la culpa heteronormativa que afecta a la comunidad LGBT, donde las enfermedades de transmisión sexual suelen ser un tabú y son objeto de estigmatización.
A través de una exploración visual y conceptual, la artista busca desmitificar estas experiencias y abrir un espacio de diálogo sobre la salud sexual, abordando las complejidades y los desafíos que enfrenta la comunidad en relación con la culpa y el estigma.
(2020)
Coordenada.
Coordenada. La peste, la realidad virtual y el narcisismo colectivo nos ha arrasado, nos sobrepasa, y en medio de esta ola nos prendemos de nuestro cuerpo, de aquello que se refugia en nuestras manos, nuestra aura, nuestras Diosas. Somos almas separadas por latitudes y coordenadas... Nos une el arte, la poesía, los ciclos de la Luna, la hermandad, la red, la música y el silencio, sobretodo el amor incondicional. Coordenada, ejercicio de resiliencia lunar, es la selección oficial de vídeo performance realizado durante la pandemia y por cada uno de los actuales intérpretes de @elclubminivenganzas en colaboración con @diosa_mx Este es nuestro aliento de esperanza para este planeta vivo que cambia.
(2019)
MAHÍS- lo que sustenta la vida.
El fundamento de este espectáculo escénico radica en la exploración de la experiencia de ser mujer en México. La obra confronta la dicotomía entre la percepción del cuerpo femenino como un objeto sexual y la necesidad de representar un espacio que abrace y proteja la feminidad materna.
A través de esta pieza, se examina la coexistencia de estos dos opuestos y el resentimiento que emerge de no reconocer ninguno en su totalidad, sino de celebrar la simbiosis de ambos. La obra refleja la lucha cotidiana de las mujeres contra una imagen unívoca, subrayando que, en un contexto donde se reporta un feminicidio cada dos horas, socialmente no estamos preparadas para aceptar la complejidad de ser una mujer integral.
(2019)
Peregrinación Diosa.-
Peregrinación es una acción colectiva llevada a cabo por todos los integrantes del festival DIOSA en la Ciudad de San Cristóbal de las Casas. Esta experiencia invita a la audiencia a unirse en un viaje performativo, fomentando una interacción significativa con la comunidad y estableciendo una relación dinámica entre performers y espectadores.
En esta acción, la artista evoca la figura de una virgen abnegada que sufre por los habitantes del pueblo, expiando sus pecados a través de su representación. Esta evocación busca generar una reflexión sobre el dolor colectivo y la redención, transformando la experiencia del festival en un espacio de conexión y empatía.
(2019)
Sin tierra no hay revolución.
Esta intervención artística se desarrolla en la región revolucionaria zapatista y busca profundizar en la introspección necesaria para el crecimiento personal. La artista se presenta plantando arbustos y luego a sí misma en una maceta, simbolizando el enraizamiento y la conexión intrínseca entre el ser humano y la tierra.
A través de esta acción, la artista propone una reflexión sobre el autoconocimiento como un acto revolucionario que promueve el cuidado y la protección de los espacios naturales. Al invitar al espectador a participar en este proceso de reflexión, se plantea una declaración sobre la importancia de la relación entre el individuo y su entorno, enfatizando que el verdadero cambio comienza desde adentro.
(2018)
Non_
La obra NON_ se presentó en la primera edición del Festival DIOSA. En esta pieza, se explora el Butoh como una forma de reconocer y hacer catarsis de los demonios personales. En un contexto cultural donde las mujeres son frecuentemente percibidas como objetos en un país machista como México, el reconocimiento de la sexualidad puede ser visto como un estigma, influenciado por un legado católico.
Al haber surgido tras la guerra, el Butoh permite una profunda reflexión sobre la lucha de las mujeres por sobrevivir y reconciliarse con su sexualidad a lo largo de los años. Esta obra invita al espectador a contemplar el impacto de la guerra en la identidad femenina y la urgente necesidad de redescubrir el poder y la complejidad de ser mujer en un entorno adverso.
(2015)
Una rosa es una rosa.
Esta pieza performática se basa en la recitación del poema “Una rosa es una rosa” de Gertrude Stein, mientras la artista rebota en un mini tumbling. Esta acción simboliza la necesidad de las mujeres de recordar su propia naturaleza y permitir que su esencia fluya para alcanzar la paz interior.
El poema “Una rosa es una rosa” de Gertrude Stein trasciende su aparente simplicidad, abordando temas complejos de identidad, repetición y significado. Su inclusión en una performance centrada en la autoexploración femenina resuena profundamente, invitando a la audiencia a reflexionar sobre su propia naturaleza y la búsqueda de paz interior a través de la autenticidad.
En el contexto de la performance mencionada, la recitación del poema mientras se rebota en un mini tumbling se convierte en un acto de liberación. La acción física simboliza el movimiento y la fluidez, reflejando la idea de que las mujeres deben permitirse ser auténticas y abrazar su naturaleza. Este enfoque también se alinea con el movimiento “El futuro es femenino”, que promueve la igualdad y el empoderamiento de las mujeres.
La obra se presentó en un evento colaborativo, diseñado por artistas para dar visibilidad al movimiento “El futuro es femenino”, impulsado por las artistas neoyorquinas Kembra Phaler, Cocorosie y Anohni. A través de esta performance, se busca generar un espacio de reflexión sobre la identidad femenina y la importancia de abrazar la autenticidad en un mundo que a menudo impone limitaciones.