INSTALACIONES.

La obra de esta artista en el ámbito de las instalaciones se caracteriza por una sutileza deliberada y un enfoque minimalista que desafía las percepciones convencionales. Esta creadora utilizan la materia como un medio confidencial, a través del cual exploran y manifiestan la vacuidad de la experiencia humana.

Al despojar sus obras de elementos superfluos, logra concentrarse en lo esencial, invitando al espectador a confrontar su propia existencia y a reflexionar sobre el significado detrás de lo que se presenta. Este enfoque no solo resalta la fragilidad de la condición humana, sino que también establece un diálogo íntimo entre el espacio, el objeto y el observador.

En este contexto, la elección de materiales y formas se convierte en un acto de introspección y crítica, donde cada elemento se convierte en un portador de significado. La obra no busca ofrecer respuestas fáciles; más bien, plantea preguntas profundas sobre la soledad, la conexión y la búsqueda de sentido en un mundo a menudo marcado por la superficialidad.

De esta manera, las instalaciones de esta artista se erigen como un espejo de nuestra propia vacuidad, instándonos a mirar más allá de la superficie y a explorar las complejidades que definen nuestra existencia.

  • Untitled 001.

    En colaboración con los artistas Cassar y Ayanegui, esta instalación busca visibilizar la asfixia que sufre la naturaleza debido al uso indiscriminado de recursos plásticos. A través de la disposición de varias plantas rodeadas por grandes láminas de plástico, se invita al público a sumergirse en un entorno que simboliza esta opresión. Esta experiencia sensorial no solo resalta la belleza de la flora, sino que también pone de manifiesto el impacto negativo del plástico, creando un contraste que estimula la reflexión sobre nuestra relación con el medio ambiente. La obra propone un cuestionamiento profundo sobre la necesidad de adoptar prácticas más sostenibles en nuestra vida cotidiana.

  • Monólogo.

    Esta obra desafía las nociones convencionales sobre la interacción del espectador con el arte contemporáneo, planteando interrogantes sobre lo que realmente se espera encontrar al enfrentarse a una pieza artística. ¿Qué busca el espectador en esta experiencia? La obra invita a reflexionar no solo sobre la imagen representada, sino también sobre el contexto y la carga simbólica que esta puede conllevar.

    Así, surge la pregunta: ¿qué es más importante, la pintura y su imaginario o la materia que la sostiene? Esta dicotomía invita a la exploración de la experiencia estética en sí misma. En última instancia, la verdadera esencia de la obra radica en la interacción dinámica entre el espectador, la imagen y los materiales, lo que genera un espacio donde el arte se convierte en un proceso colaborativo de interpretación y significado. Este enfoque no solo enriquece la experiencia del espectador, sino que también amplía las posibilidades de diálogo en el ámbito del arte contemporáneo.